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Filosofía

En el corazón de esta tierra de tradición vitivinícola, cultivamos uvas albariño, treixadura, torrontés y loureiro para nuestros vinos blancos y sousón, brancellao, pedral y mencia, entre otros, para nuestro tinto.

Nuestra filosofía es simple pero apasionada: vinos hechos con amor y respeto por la naturaleza y la tradición. Cada año, cuidamos con devoción nuestras viñas y permitimos que el proceso de fermentación natural siga su curso, sin prisas ni atajos. El resultado es una colección de ediciones limitadas, cada una con su propio carácter y personalidad, capturando la esencia única de la añada.

Nuestros vinos no son solo bebidas, son historias embotelladas que hablan del terruño, el clima y el esfuerzo incansable de nuestra familia y amigos/as.
Te invitamos a descubrir la magia en cada botella y a unirte a nosotros en un viaje de sabores que evolucionan año tras año.

Bienvenido a la experiencia de vino artesanal en su máxima expresión. ¡Salud!.

En las parcelas:
Las pequeñas parcelas que recuperamos, generalmente en los “Eidos” alrededor de las casas, se trabajan principalmente de forma manual, casi con mimo, y de la manera más natural posible.
Ellas nos guían en todo el proceso, llevándonos a una vendimia escalonada según nuestras uvas van alcanzando la madurez.

En la bodega:
Una vez llegan a la bodega, con sus fermentos y aromas naturales a flor de piel, también nos hablan para decidir el tiempo de maceración y el resto de una elaboración natural en la que, más que nada, acompañamos el proceso. Siempre con un ojo en la tradición, pero también sin miedo a la innovación.
Cada año este camino nos lleva a sitios diferentes, y que se puede leer en cada copa. Si las condiciones meteorológicas cambian, el producto de un trabajo basado en el respeto a las uvas también.

En la botella:
El recorrido de nuestros vinos no acaba al embotellarlos, ya que siguen evolucionando y sorprendiéndonos con el tiempo. Nuestros vinos están vivos, sin filtrar, porque así se disfruta más de las cosas.

Filosofía de la viña

La filosofía de una viña sostenible y autóctona debe estar basada en la conservación y promoción de la biodiversidad, el respeto por el medio ambiente y el valor de las variedades de uva propias de la región.

Principios y valores

Sostenibilidad ambiental

La viña debe operar de manera respetuosa con el entorno natural, minimizando su impacto ambiental. Esto implica utilizar prácticas agrícolas sostenibles, como el uso eficiente del agua, la gestión adecuada de los residuos y la reducción del uso de pesticidas y fertilizantes químicos. Además, se deben promover técnicas de cultivo que conserven y mejoren la salud del suelo, así como la biodiversidad local.

Conservación de variedades autóctonas

Se valora y se prioriza el cultivo de variedades de uva autóctonas, aquellas que son originarias de la región en la que se encuentra la viña. Estas variedades suelen estar adaptadas a las condiciones climáticas y de suelo específicas de la zona, lo que contribuye a la singularidad y calidad de los vinos producidos. La conservación de estas variedades también ayuda a preservar el patrimonio cultural y la identidad vitivinícola de la región.

Calidad y excelencia

La filosofía de una viña sostenible y autóctona debe estar enfocada en la producción de vinos de alta calidad y excelencia. Esto implica cuidar todos los detalles del proceso de elaboración, desde el cuidado de la viña hasta la vinificación y el envejecimiento. Se busca mantener altos estándares de calidad en todas las etapas, con el objetivo de ofrecer vinos que reflejen el carácter único del terreno y las variedades autóctonas.

Conexión con la comunidad

Una viña sostenible y autóctona debe estar comprometida con la comunidad local. Esto implica colaborar con agricultores y productores locales, promover el turismo enológico y participar en iniciativas que contribuyan al desarrollo económico y social de la región. También es importante establecer una relación cercana con los consumidores, fomentando la educación y la apreciación del vino local.

Innovación y aprendizaje

La filosofía de una viña sostenible y autóctona debe estar abierta a la innovación y al aprendizaje continuo. Se deben explorar nuevas técnicas agrícolas y enológicas que contribuyan a la sostenibilidad y mejora de la calidad. Asimismo, es importante mantenerse actualizado sobre las tendencias y demandas del mercado, adaptándose de manera responsable para asegurar la viabilidad a largo plazo.

Nuestra viña busca el equilibrio entre la producción de vinos excepcionales, la protección del medio ambiente y la conexión con la comunidad. La preservación de las variedades autóctonas y la aplicación de prácticas sostenibles son fundamentales para asegurar la calidad y la autenticidad de los vinos, mientras se contribuye al desarrollo sostenible de la región vitivinícola.